Celebramos la entrada en vigencia de la Ley N° 20998 de Servicios Sanitarios Rurales

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Después de muchos años y esfuerzos hoy, 20 de noviembre de 2020, entra en vigencia la Ley de Servicio Sanitario Rural (SSR) N° 20998, la cual fue promulgada y publicada en febrero de 2017, y con toma de razón del Reglamento por parte de la Contraloría General de la República el pasado 5 de octubre del presente año.

Esta ley llega para reconocer la función social que realizan, de manera ad honorem, cerca de 7 000 Dirigentes a lo largo de todo Chile. Trabajo que desempeñan como líderes y lideresas en más de 1 900 Servicios de Agua Potable rural, con 5 000 trabajadores aproximadamente. Organizaciones Comunitarias de Servicios de Agua y Saneamiento (OCSAS), sin fines de lucro que están bajo la figura de Comités y Cooperativas, y que permiten que alrededor de dos millones de habitantes del mundo rural chileno reciban agua de calidad día tras día. El objetivo central que ha motivado todo el arduo trabajo por parte de los Dirigentes comunitarios es proteger la forma de administración comunitaria y proteger los territorios operacionales para, con ello, blindarla de la privatización. Hoy el sueño de tener una institucionalidad para el sector se cumple.

Con la entrada en vigencia de la ley se asegura y define la inversión por parte del Estado, que hasta ahora era solo un Programa de Agua Potable Rural. También se define el rol del Estado ante los SSR. Define los Deberes y Derechos de los Operadores, Socios y Usuarios, y se protege a los SSR más pequeños que corresponden a cerca del 70% del total. Al contar con una institucionalidad, se obtiene un mayor soporte para gestionar de mejor forma el recurso agua. Las capacitaciones deberían mejorar, dado que se incorpora el concepto de Gestión Comunitaria del Agua; se crea un Consejo Consultivo nacional y regional que opinará sobre esta materia, con integrantes del sector público y de la Dirigencia nacional y regional. Además, se incorpora el saneamiento y el sector rural disperso, entre otras.

Esta ley se elaboró con participación ciudadana, y estamos agradecidos de haber sido parte. Agradecemos al Ministerio de Obras Públicas, a Diputados y Senadores, especialmente a algunos que apoyaron desde el inicio de este proceso. Es importante señalar que fue un trabajo horizontal con el ejecutivo y transversal con los parlamentarios. También agradecemos a la Presidencia de la República desde el año 2000 hasta la actual, 2020. Agradecemos de forma especial a los dirigentes de FENAPRU CHILE que trabajaron en esta ley desde su comienzo. Recordemos que esta Ley es una iniciativa dirigencial, no del ejecutivo, ni del legislativo, lo cual hace que tenga para nosotros un valor muy especial.

Sabemos que no es una ley perfecta, ninguna lo es, pero se trató de incluir al máximo los aportes y observaciones que, con mucho esfuerzo, se recogieron desde las bases comunitarias. Desde ya esta ley tiene una esencia especial, por el aporte que fue emergiendo de abajo hacia arriba. Clave, muy clave para todo este proceso, ha sido la Asociatividad, liderazgo y arrojo de los Dirigentes de la época, así como la unidad, el diálogo horizontal y transversal; el respeto, la persistencia, la constancia, aprender de procesos jurídicos, la voluntad de negociación, las alianzas estratégicas, en fin. Sin duda, un tremendo trabajo que partió en el año 1999 y que culmina hoy, para dar comienzo a una nueva etapa en donde será crucial mantener la Asociatividad para apoyarnos entre pares.

Damos un gran saludo a todas las gestoras y gestores comunitarios de Chile. Ha sido un tremendo desafío, junto a trabajar por el agua para nuestras comunidades. Ley que trae gradualidad y acompañamiento para nuestros Dirigentes. Así lo expresa la ley, por tanto, caminemos con confianza, con este apoyo y el de nuestra organización FENAPRU CHILE.

Junta Directiva FENAPRU CHILE, 20 de noviembre de 2020.

Recuerden visitar nuestros documentos sobre la ley.

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